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  • Foto del escritorHildelisa Beltrán

El Valor de Ser Tú por L’Amargeitor


Valeria Stoopen
Valeria Stoopen Barois (@lamargeitor)

Cuando Hildelisa me invitó a participar en esta nueva sección, primero, me sentí muy honrada porque pues …Hildelisa. Y segundo me quedé pensando qué podría yo decirles a ustedes beauties, de la belleza, tips, tratamientos y todas esas cosas que seguro conocen mejor que yo. Entonces, decidí que mejor les iba a compartir un pedacito de mi libro y así, a lo mejor se encuentran en el texto, a lo mejor creen que estoy loca, o a lo mejor les dan ganas de leerlo completo y resulta que algo sí puede enseñarles el diablo por viejo, y no por sabio.

 

Ahí les va pues…

 

Mi pregunta es: ¿por qué? ¿Por qué la vanidad a cualquier precio?

Entiendo lo ayudarse, darse "una manita" y mantenerse (y por mantenerse me refiero a mantenerse en óptimas condiciones para el óptimo funcionamiento del cuerpo y una buena calidad de vida). Claro que sí, Pero el exceso de tratamientos, botox, rellenos, cirugías y demases trucos y torturas es igual de tóxico que tener 200 kilos de sobrepeso y refleja también algún tipo de hueco que necesitamos llenar en nuestra alma.

 

¿Por qué no abrazar nuestra edad y envejecer con dignidad?

 

Tal vez resulte mejor aprender a vernos con un poco más de amor y aceptarnos en cada momento de la vida, sacándonos el mejor provecho, sin intentar vernos como nadie más que como nosotros mismos.

 

No hay nada más sexy que alguien cómodo en sus zapatos, que no viva aparentando y que sepa disfrutar el momento y la vida con una buena sonrisa puesta, como el mejor tratamiento de belleza.

 

¡La belleza siempre va a ser importante, pero hay tantísimos otros aspectos de quién eres que tienen que importarte más! La clave está en si podemos aceptar que envejecer es una parte natural de la vida.

 

La industria de la belleza que se alimenta, de manera perpetua y sin clemencia, de nuestras inseguridades y nos vende todo tipo de productos para "perfeccionarnos" permanentemente.

 

Nunca se acaba ¿se han fijado? Estamos permanentemente como no tenemos que estar y por lo tanto, necesitamos comprar y comprar y comprar, para intentar cumplir con la norma del tren del "mame" mundial.

 

¿Se han fijado cómo los productos de belleza para hombres resaltan sus atributos y los de las mujeres nos dicen todo lo que está mal con nosotras rayando a veces en el insulto?

  • Este shampoo es para verte más varonil y que a las mujeres les encantes.

  • Este shampoo es para tus puntas resecas, cabello débil, maltrata-do, sin forma, sin brillo y sin color, que se te está cayendo a pedazos y se ve horrendo y sin vida.

 

Hay que entender que "estar guapa" es mucho más un tema interno que externo, y que si pareces Barbie pero eres una hija de la chingada, inútil y manipuladora, lo que eres en realidad es un monstruo, y eso nunca está bonito. Y si lo único que puedes ofrecer es "estar guapa" , amiga... date cuenta.

 

Ahora, no les voy a decir mentiras... Me encantaría ser un par de tallas menos. Pero hoy les puedo decir con honestidad que, aunque sigo en la batalla y la cabeza a veces me traiciona, he llegado a la conclusión de que, efectivamente, hay cosas mucho más relevantes que la talla de mis pantalones. Prefiero un millón de veces mis chichis y mis pompas, mi talla pero con un cerebro en pleno uso de sus facultades (nota al margen: uno de los órganos que más sufren el efecto colateral de desnutrirse, es el cerebro y se nota)

 

Hoy, a mis 51 ya entendí que mi valor no se mide en kilos.

Lo que importa es qué aportamos, no cuánto pesamos.

En qué ponemos nuestra energía y qué hacemos con nuestros días.

 

No estamos aquí, para vernos en el espejo todo el día, iqué pinche desperdicio! Estamos aquí para crecer. Para contribuir y trabajar. Para enfocar la mente en cosas productivas. Y muy, sobre todo: para gozar la vida y tratar se ser felices, y no hay manera de ser felices con alguien más, si primero no somos felices con nosotros, con nuestro cuerpo.

 

Aceptarse a una misma se ha vuelto un acto revolucionario y antes de cualquier otra batalla feminista deberíamos empezar por pelear esta y ganarla de una pinche vez.

 

Somos mucho más que un cuerpo. O una cara bonita. O una piel “perfecta”.

 

Es urgente cambiarnos el chip. No sé si es posible. Pero es urgente.

 

Seguir buscando cosas que hacer y que aprender es un extraordinario remedio para dejar de obsesionarnos con nosotras mismas. Hacer algo por alguien más y poner en perspectiva la pendejada de estar tan centrado en uno mismo, cuando en el mundo suceden a diario tantas cosas (horribles y maravillosas) que sí importan.

 

Según un estudio hecho por Mario Palmer,  aproximadamente 91% de los mujeres están infelices con sus cuerpos, solo 5%  tiene de manera natural, (es decir , así nacieron) el cuerpo “aceptable y perfecto” que los medios nos muestran continuamente (o sea que las probabilidades de tener uno de esos cuerpos es, casi casi, la misma que sacarte la lotería) y un enorme 58% de las mujeres en edad universitaria sienten algún tipo de presión por tener que estar en cierto peso.

 

Me voy a permitir aventarles varios datos más porque necesitamos empezar a entender la dimensión del "me veo gorda" , miren, según la NOW Foundation (National Organization for Wo-men Foundation):

 

  • Un estudio reporta que a los 13 años 53% de las niñas en Estados Unidos se sienten "infelices con sus cuerpos". Este, ya de por sí terrorífico porcentaje, crecerá hasta un 78% para cuando ellas cumplan 17 años.

  • 50% de los adolescentes se sienten "cohibidos" con sus cuerpos, 26.2% reportan estar "insatisfechos". A los 60 años, 28.7% de las mujeres están "insatisfechas" (¿estaremos empezando a entender?) y 32.6% se sienten "cohibidas" con sus cuerpos (¿o seguimos sin entender nada?).

  • 45.5% de los adolescentes reportan considerar la cirugía estética mientras que el 43.7% de las mujeres mayores de 60 respondieron que se han sometido a alguna cirugía estética.

  • 40-60% de niñas en primaria están preocupadas por ponerse "demasiado gordas". (¡En primarial)

  • Una mayoría de 59% de niñas reportó insatisfacción con las formas de sus cuerpos y el 66% expresó el deseo de bajar de peso estando probablemente en tallas absolutamente normales).

  • 46% de niñas entre 9 y 11 años están “ a veces” a dieta (¡me quiero matar!).

  • Un espantoso 70% de mujeres en edad universitaria dijeron sentirse peor consigo mismas después de ver revistas de belleza para mujeres (ya ni se diga lo de "escrolear" en Instagram).

 

Nos urge apropiarnos de nuestro cuerpo en nuestra mente y no solamente en teoría y de dientes para afuera.

 

Es complicado reasumirnos y comenzarnos a ver distinto, ¿verdad?

 

Dejemos de pensar en calorías y busquemos el balance en la vida para ser personas más felices, más completas y más enfocadas en qué le aportamos al mundo y no tanto en cómo nos ve el mundo.

 

Según Research and Markets, el mercado global del producto para bajar de peso crecerá de 254 mil 900 millones de dólares en el 2021 a 377 mil 300 millones para el 2026, es decir, un crecimiento del 8% anual.

 

Escalofriante.

 

No sé ustedes, pero yo prefiero gastarme mi dinero en otra cosa.

 

Y ojo: no digo que sea fácil. Es una lucha diaria y perpetua desactivar patrones de conducta que traemos en el ADN desde hace siglos. Pero algún día hay que empezar, y me parece que ya llegó la hora.

 

Acuérdense de esto beauties: no hay hay ningún tratamiento de belleza que supere asumir quién eres, no existe un diseñador que haya inventado algo que te quede mejor en el cuerpo, o en la cara, que una personalidad auténtica y el valor de ser tú. 

 

Enfócate en eso.

 

L´amargeitor



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